¿Alcanza para entusiasmarse?, ¿Es una visión real de nuestro equipo el resumen del partido del domingo frente a Cobreloa?, ¿Llegó el tan esperado repunte?, ¿Alcanza este equipo el nivel necesario para ganar en Macul y en Bolivia?, ¿Podremos pensar en una actuación decente en playoffs y en octavos de la copa?.
No entusiasma porque aunque en cualquier otro momento un 5-1 es celebrado con alegría lo de ayer se tomó con mesura, se gritaron los goles, pero no se olvida el desastre del miércoles pasado, tampoco se olvida que en el inicio del segundo tiempo el nivel bajo demasiado y que si no fuera por el rival que teníamos al frente nos hubiesen empatado con el ritmo que se entró en el complemento.
Si alguien ve el resumen del partido se ve un juego redondo, con ocasiones erradas por Ovelar, Gazale y Pizarro que pudieron incluso abultar las cifras, se ve que se concretaron jugadas que no resultaban antes, que Gutiérrez volvió al gol, que Leal marcó su primer tanto y que Gazale y Ovelar anotaron también. Pero si se mira detalladamente se ve que los jugadores solo celebraron el gol de Leal por lo que significaba, se ve que Ovelar y Gutiérrez hacían callar a la gente, se ve que Campos tira un pase gol y vuelve caminando a su posición sin siquiera esbozar una sonrisa, ni menos pensar en un abrazo.




