viernes, 23 de marzo de 2012

Cerremos la cortina



Después de un triunfo, volvemos a caer en el pozo y ahora no fue un empate en el último minuto, fue una derrota.
Los jugadores se ven molestos, la hinchada ya no aguanta, los resultados no acompañan, los dirigentes callan. ¿Será que se dio por perdido el semestre?
Es cierto que aun estamos con vida en los dos torneos, pero si se dan los resultados y pasamos a segunda ronda en la Copa jugaremos contra un equipo que haya hecho las cosas mucho mejor y haya sacado muchos más puntos que nosotros, ¿será ese el momento para repuntar?. Y si clasificamos a playoffs y nos toca con un equipo que nos empata los dos partidos y pasa por su mejor lugar en la tabla, ¿será ese el momento en que sintamos que no debimos perder puntos como los que perdimos el domingo?
La cosa se ve negra, no por que no queden chances matemáticas, se ve negra porque no hay fútbol, no hay gol ni actitud.
Como cada lunes en la pega, colegio, instituto o universidad se comenta el fútbol, se molesta al derrotado y alguno se vanagloria de sus triunfos, hoy dije: “yo ya estoy pensando en julio”. Porque así como estamos dan ganas de dar vuelta la página y que pase luego el semestre.
Si vamos a tirar todo a la basura, porque no cerramos la cortina, que jueguen los juveniles o los que la mojen de verdad, si a Damián Luna se le cerró el contrato, para que tener cachos gastando agua de las duchas y espacio en los estacionamientos, si hay que pagarles el sueldo igual que se les pague y chao no más, que se vayan a entrenar a un parque o al gimnasio de un amigo.

lunes, 12 de marzo de 2012

La Columna de @Damian_Jones: "Ovelar".

Ovelar



Roberto Andrés Ovelar Maldonado sabía que el gol del domingo tenía que llegar, lo
había buscado desde el 9 de febrero cuando anotó frente a Bolívar, pero esa vez se había
empatado en casa y su gol era el del empate. Ovelar necesitaba hacer el gol del triunfo,
el que definiera el partido en el minuto 88’.

Ovelar corre, busca, baja a buscar las pelotas, devuelve paredes, pero no le había vuelto
a apuntarle al arco. Al principio se perdía los goles, luego la falta de los mismos hizo
que comenzara a entregar demasiado la pelota, adentro del área prefería el pase a patear
al arco, estando con la meta en la mira tocaba para el lado o para atrás, el compañero
estaba solo y el pase le llegaba, pero Ovelar fue contratado para hacer los goles y no los
estaba haciendo, incluso parecía que se estaba corriendo y le hacía el quite al arco.

Frente a Unión en Santa Laura escuché a varios hinchas en el estadio que pedían
que saliera del equipo, culpaban a los dirigentes que no habían podido traer un
centrodelantero decente, la verdad es que la paciencia se agotaba y encontré que el
comentario era atinado. Frente a O’higgins el panorama era el mismo, Ovelar pelea
y busca, pero cede el balón cuando está en la puntada final, cuando hay que meter
el cañonazo y celebrar. El partido lo vi por TV y comenté que había que darles
oportunidades a los juveniles, que a Ovelar se le habían acabado las chances y debía
pasar a la banca.

En el segundo tiempo frente a O’Higgins me puse a seguirlo, observé cada una de sus
jugadas y debo decir que solo falló un pase, uno. Pensé que de pronto debería jugar de
media punta porque siempre va a buscar el balón tan atrás y lo entrega bien, pero ahí
vino la jugada, Silva se la toca, Ovelar le devuelve la pared para que el gato corra y él se
desmarca, Silva la devuelve, Roberto se saca al defensa y patea con el alma, se da vuelta
de la fuerza que le pone, se llega a caer y Marín, que había jugado muy bien, no puede
detener el cañonazo.

El delantero se para rápido, agacha la cabeza y empuña sus manos, luego sale de la
cancha, no besa la insignia, no se saca la camiseta ni se sube a la reja, solo llega hasta
la barra y mira cabeza en alto, triunfante, espera a sus compañeros que lo abrazan, el
ríe suave, sabe que es el héroe, sabe que tapó las bocas que pedían que se sentara en la
banca o que se fuera para su casa, sabe que el partido que parecía empatado ahora se
estaba ganando y solo quedaban los descuentos, sabe que el gol que tanto quería hacer
llegó, pero sabe también que demoró mucho y que debe llegar otro muy pronto.

@damian_jones

lunes, 27 de febrero de 2012

Que se gana, que se pierde...



Si bien a principio de año las opiniones estaban divididas está claro que hoy la mayoría de los hinchas están a favor de que Lepe se vaya.

Pero siendo bien frío hay que hacer un análisis de que se gana y que se pierde, pues una decisión así, en este momento es seria y debe ser fundamentada.

Que se gana:
1.- Tranquilidad: El ambiente se calmaría, se acabarían las peleas, discusiones y todo el mal rato que se ha generado. Creo de todas maneras que se deben tomar acciones en contra la gente de Livingstone que se agarró a combos, si tanto se habló de discriminación y ya se condenó a gente de la galería a que no fuera más al estadio habrá que hacerlo también con los que pagan más y que hace rato que están siendo muy agresivos.
2.- Una chance: Existe la opción de mejorar, el ánimo y sobretodo el fútbol, peor es difícil que juguemos y aun estamos en zona de clasificación en ambos torneos.

El hombre, el ídolo y el entrenador

La Columna de @pablomsc

Siempre, desde aquel 27 de junio del año pasado, les dije a mis cercanos que había que ser cauteloso con la llegada de Mario Lepe a la banca de la Universidad Católica. No me refería a un tema futbolístico (las inferiores le daban un buen –pero escaso- bagaje), ni tampoco de compromiso. ¿Qué persona más preocupada por nuestro club que aquel que aguantó cuatro fracturas y nunca dejó la tiende cruzada?

Mis palabras apuntaban en otra dirección: lo peligroso que era instalar al máximo ídolo de la institución al mando de la misma. Y peligroso pensando en qué podía pasar si la campaña no era la que muchos pensaban. Porque varios juraban que con Lepe habría un efecto similar al de Pep con Barcelona.

El análisis de la gestión de Lepe en estos ocho meses debe ser tratado mucho más a fondo: la falta de ideas de juego, los pésimos cambios, la escasa autocrítica, etc. Aún así quiero detenerme en estos conceptos para que no se mal entienda como una suerte de rechazo a Lepe como ídolo. Más aun, es clave hacer un alto en ello para entender por qué se ha tocado fondo. Digo esto pensando que a estas alturas hay consenso de que el rendimiento futbolístico es paupérrimo y el único culpable es, naturalmente, Mario Lepe.

Y aquel gran temor que tuve, se había hecho realidad: muchos hinchas de la UC confundieron a Lepe, el entrenador, con Lepe, el gran capitán. Todo explota con una batahola en Tribuna Livingstone, pero semana a semana en San Carlos se olía, se percibía que aquello podía pasar. Lo peor es que no ha tocado fondo: si perdemos los partidos que vienen, ¿qué pasará? Habrá más enfrentamientos, ahora en galería o en Fouillioux? No puedo dejar de señalar como el gran responsable al otrora 6 de nuestro equipo. Él llegó con la postura de “soy un ídolo, puedo hacer lo que se me dé la gana y no me echarán”. Lamentablemente, acertó medio a medio. Pero a costo de dividir a la hinchada de nuestro club.

Que se entienda que no quiero denostar a Lepe como ídolo. Pero su nula capacidad de reconocer sus debilidades, su egocentrismo y sus limitadas ideas futbolísticas han terminado por colmarme la paciencia (y no dudo que a muchos también). El problema radica en que hay gente que piensa que LEPE es CATÓLICA. Decir eso es una aberración. Nadie, ni Lepe, ni Prieto, ni Livingstone, ni quien escribe esta columna está por sobre el club. Lo que me lleva a otro tema relacionado con esto: el molestoso afán de buscar ídolos en todos lados. A mí me da lo mismo tener 1 o 100 copas, 1 o 100 ídolos. Yo soy de la UC no por los ídolos, no por las copas. Me entrego por entero a este club y eso me diferencia de chunchos e indios, quienes se encargan de enaltecer trofeos y personas antes que a su propio club.

Yo quiero al entrenador fuera de Católica. Quiero dejar de escuchar, semana a semana, frases del tipo “Estamos tranquilos”, “nos llegaron una vez y nos anotaron”, “hicimos ver mal a Antofagasta”. ¡Sí!¡¡HICIMOS VER MAL A ANTOFAGASTA!! Ni yo lo pude creer. Muy ídolo será, pero el traicionar así los principios e historia de la UC es imperdonable. No les miento si les digo que me causa tristeza ver a niños que piensan que Lepe nos hará ganar la Libertadores. Aquél Lepe que hoy se calza el buzo no es el ídolo. El ídolo estará en algún lugar de San Carlos, pero no en la banca.

Quizás me tilden de cartonero, malagradecido, hincha de papel, etc. La verdad me importará muy poco. Sobre todo si aquellos epítetos provienen de la facción de nuestra barra que yo llamo “crxsados” o “sopaipas” (póngale usted el nombre). Solo hago un análisis objetivo del mal momento que pasamos. Por lo demás, no podría sino reírme si es que alguien que defiende a Lepe por sobre la UC me dice cartonero. ¿Quién más de cartón que aquellos que han puesto sobre la institución a UNA persona? ¿Quién más de cartón que aquel que traiciona los principios históricos?

Cierro con el concepto que me lleva a escribir estas líneas y el que motiva mi rechazo a Lepe como DT:

“NO HA EXISTIDO, NO EXISTE Y TAMPOCO EXISTIRÁ PERSONA QUE SE ENCUENTRE POR SOBRE NUESTRA UNIVERSIDAD CATÓLICA”.

Los objetivos del club siempre deben estar por encima de todo. Y si eso es efectivo, hoy Lepe debe abandonar la banca de la UC.

¡Basta de hinchas de Mario Lepe FC! ¡Arriba los hinchas de Católica!

martes, 7 de febrero de 2012

Perdiendo la Paciencia.

Al gran capitán se le está acabando el crédito, luego de un triunfo bien discutible frente a Palestino y a una derrota grave frente a Wanderers la hinchada le está quitando el apoyo, los jugadores (da la impresión de que) siguen sin creerle mucho y seguramente más de algún accionista ya está pidiendo su cabeza.

Toselli sigue siendo figura cuando al equipo lo apuran y se ve mal, lamentablemente fue figura en los dos partidos. Álvarez tiene fuerza y garra, pero no es prenda de seguridad, Henríquez ha vuelto bien, debería mantener su nivel. Magnasco no es suficientemente ofensivo y a veces le ganan con el hombro, pero sigue siendo el titular para mí, salvo que se juegue con Álvarez por la derecha. Pérez no subió nunca contra Palestino y se lo pasaban como querían, en el gol de Palestino debió apoyar a Sepúlveda y no se donde andaba. Campos no jugó el primer partido porque su pase no había llegado y en el segundo dejó demasiados vacíos en defensa pues se quedaba mucho arriba, ¿habrá que probarlo de volante izquierdo?

Claudio Sepúveda había tenido un buen apronte en el primer partido amistoso y lo destaqué, pero se cayó en el partido con Palestino, critiqué también que Lepe no lo hubiera puesto en el segundo partido amistoso, a sabiendas de que Ormeño y Silva estaban suspendido, tal vez puede estar a su favor que era su primer partido oficial por la UC y que Felipe Gutiérrez no conoce bien el puesto y Lepe lo puso como su acompañante y en el segundo tiempo jugó solo. Gutiérrez no puede no estar en este equipo, aunque esté bajo en cualquier momento pone un pase gol, mal sacarlo en el segundo partido. Ríos no apareció contra Palestino y contra Wanderers estuvo muy bajo, solo se salva por el gol olímpico, que lo ensayó contra Palestino. A Mier no lo mataría, ha subido su nivel, metió un gol y cuando se centralizó contra Wanderers y se apoyó en Campos por le izquierda no anduvo mal. El problema es que se espera más de alguien que costó más de un millón de dólares y que prometió bastante con su llegada. Me complica Silva, está pegando mucho, no tiene la dinámica que se requiere y ha bajado mucho su nivel, si quiere irse como tanto ha dicho tiene que darle duro y hacer partidazos primero. Ormeño mantiene su nivel pese a los años, tal vez probaría hacerlo jugar solo en contención, de pronto un cambio de esquema resultaría, no lo sé.

Harbottle juega bien cuando se junta con Gutiérrez, se engancha un poco y entra desde atrás, si no, no existe mucho. Ovelar corre y busca, sale del área para buscarla, pero se necesita que haga goles, urgente. Trecco entró con mucha fuerza frente a los árabes, no se entiende que Lepe no lo haya puesto de entrada frente a Wanderers.

A Lepe le gusta armar las jugadas desde atrás, no importa que la pelota tenga que volver hasta Toselli si no hay espacios para tocar y tocar y tocar y .... la gente se está cansando de eso, el vértigo y el ataque quedan supeditados al toque y la salida limpia, el equilibrio que promete entre las líneas no se ve pues la pelota se maneja entra los defensas y los volantes de contención no más, no pasa para adelante. Me parece muy complejo que no haya hecho un cambio en el entretiempo frente a Wanderers y que recién en el minuto 70’ el equipo demuestre una actitud distinta a la que nos tenía perdiendo, me parece complejo que se guarde un cambio hasta el minuto 80’, será por las lesiones?, para no quedarse con un hombre menos si hay un lesionado y ya se habían hecho los 3 cambios?, tan poco confía en el estado físico de los jugadores?, tal vez es que busca cambiar con los mismos jugadores que hay en cancha, pero teniendo las opciones de buscar alternativas a veces da la impresión de que no las toma y eso, es grave.

Y que tal si se juega con un 4-1-3-2: Toselli; Álvarez, Henríquez, Hans (Biskupovic), Campos; Ormeño; Gutierrez, Harbottle, Ríos; Trecco, Ovelar. O un 3-4-2-1: Toselli; Álvarez, Herníquez, Hans; Campos, Ormeño, Silva, Trecco; Gutiérrez, Harbottle; Ovelar. Hay que buscar fórmulas, urgente, se viene la Copa Libertadores.

@damian_jones desde el exilio algarrobino